Convocan a marchar por la ciencia

Por segunda ocasión en el mundo, se llevará a cabo la Marcha por la Ciencia. En la CDMX partirá del Ángel de la Independencia. Organizadores demandan más presupuesto y becas. El próximo sábado, desde Alaska hasta Australia y en las principales ciudades de Estados Unidos y Europa, se llevará a cabo la segunda Marcha por la Ciencia, que el año pasado —realizada el 22 de abril, Día de la Tierra— concentró a cerca de un millón de personas alrededor del globo. El movimiento mundial inició el año pasado en EU, con Washington D.C como su sede principal, como reacción a la visión del presidente Donald Trump y su gobierno sobre el uso de la ciencia y el conocimiento, reflejada en la negación del cambio climático, su posición sobre el creacionismo y la evolución, así como la falta de financiamiento a distintas agencias científicas y medioambientales. Desde sus inicios, la marcha buscó ser más que una crítica a las políticas estadunidenses en el tema y este año reafirma su vocación: demostrar la importancia de la ciencia para el avance de las sociedades. Para ello, los organizadores internacionales y locales han enfatizado la relevancia que tiene la ciencia para fundamentar políticas públicas, así como fortalecer el apoyo de la sociedad a favor del desarrollo de la actividad científica. Adicionalmente, cada país tendrá su propia agenda y demandas específicas que manifestar el próximo sábado. En México, que en 2017 registró 20 mil asistentes en la capital, los temas que destacarán más son el financiamiento del sector y de los presupuestos para becarios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
La Crónica: https://goo.gl/7jxAUK

 

El Homo sapiens salió de África antes de lo que se creía, revela investigación

Un fósil humano hallado en el desierto de Nefud en Arabia Saudí apunta a que el Homo sapiens salió del África y empezó su expansión por Eurasia mucho antes de lo que hasta ahora se pensaba. El fósil hallado, en un proyecto dirigido por el Instituto Max Planck de Etnohistoria, es una falange de un dedo de 3.2 centímetros y, según las pruebas que se le han hecho, tiene entre 88 mil y 90 mil años, lo que le convierte en el más antiguo que se ha encontrado fuera de África y del Levante. Antes de ese hallazgo se creía que la expansión temprana del Homo sapiens hacia Euroasia no había sido exitosa y que no había pasado de los bosques mediterráneos cercanos a África. Los expertos, en su investigación publicada en Nature Ecology and Evolution, han llegado a la conclusión de que, en vista de su hallazgo, la expansión tuvo que ser más amplia. La falange se encontró en el yacimiento arqueológico de Al Wusta donde hace 90 mil años, en el lugar de los áridos desiertos de hoy, había praderas y un lago. En el mismo yacimiento se han encontrado fósiles de diversos animales, entre otros, hipopótamos, además de herramientas de piedra, probablemente fabricadas por seres humanos.
La Crónica: https://goo.gl/k4GRxK

Bacterias transfieren su "memoria" por generaciones

Este descubrimiento es una gran sorpresa, ya que es un paso importante hacia la comprensión de las infecciones difíciles de tratar, causadas por biopelículas bacterianas en personas con fibrosis quística. Científicos de la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), descubrieron que las bacterias tienen una "memoria" que pasa el conocimiento sensorial de una generación de células a otra, todas sin un sistema nervioso central ni neuronas. El profesor de bioingeniería y miembro del Instituto de NanoSystems de California, Gerard Wong dijo que este descubrimiento es una gran sorpresa, ya que es un paso importante hacia la comprensión de las infecciones difíciles de tratar, causadas por biopelículas bacterianas en personas con fibrosis quística. El especialista de la UCLA detalló que en su equipo estudiaron una cepa de bacterias llamada Pseudomonas aeruginosa que forma biopelículas en las vías respiratorias de personas con fibrosis quística y causa infecciones persistentes que pueden ser letales.
La Crónica: https://goo.gl/7F5Lom

Genoma de la ballena azul revela mayor parentesco entre los cetáceos

Investigadores alemanes y suecos decodificaron el genoma de la ballena azul y de otras cinco especies de cetáceos y descubrieron que existe un parentesco mucho mayor de lo que se creía entre estos animales, publica la revista Sciences Advances. De acuerdo con el estudio realizado, durante la formación de la familia de los balenoptéridos (rorcuales), a la que pertenece la ballena azul, estos mamíferos se aparearon entre sí incluso aunque no pertenecieran a la misma especie. Por medio la decodificación del material genético, ahora se puede comprender de forma detallada la historia evolutiva del animal de mayor tamaño en la Tierra, destaca el equipo encabezado por Axel Janke, del Instituto Senckenberg de investigación natural y de la Universidad de Fráncfort.
La Jornada: https://goo.gl/b6p4nS